Los Animales Aman
Esto de las crisis es bastante molesto, por no decir doloroso. Uno deambula hasta cierto punto “alegremente” y de repente surge algún suceso que viene a nublar nuestro pensamiento para conducirnos a una oscuridad densa y amarga. Uno es consciente de todo, y sin embargo, tal parece que controlar la situación sentimental cuesta bastante más que decir: “Ahora voy a estar alegre”. La parte animal que vive en nosotros nos obliga a sufrir y padecer por situaciones sentimentales, que nada tienen que ver con nuestro estado físico. De ahí salta una idea: si no controlamos nuestros sentimientos más fuertes, es porque los controla nuestro cuerpo de manera automática (procesos biológicos, químicos, etc). De tal forma que en realidad nuestros sentimientos se pueden considerar instintos, por lo tanto, impresos en nuestro código genético. Ahora bien, considerando que la mayor diferencia que existe entre los hombres y los demás animales es el uso de la razón, se puede inferir que, a pesar de que los animales no tienen tan desarrollado el pensamiento, sí tienen desarrollados sus instintos de supervivencia. Si los sentimientos son instintos, entonces los animales pueden sentir amor, alegría, tristeza y demás. Lo que nos resuelve la duda acerca de que si los animales pueden amar o no.

